Dónde obtener ayuda
Independientemente de la edad del paciente, tener cáncer de hueso es una de las experiencias más difíciles a la que debe enfrentarse un niño y sus familiares.
Además de la conmoción de tener la enfermedad y la alteración que está ocasionado en su vida y en la de sus familiares, está el dolor y la molestia que la cirugía y la quimioterapia causan al paciente y todo lo que tiene que sobrellevar durante su tratamiento.
Es posible que el paciente este experimentando una variedad de emociones que van desde enojo, culpa, ansiedad y temor. A todo el proceso desgastante del tratamiento, lo acompaña el estar constantemente inquieto, sin poder dormir, con depresión o sentimientos de desesperanza. Todas estas emociones son normales dada la situación, y sin embargo puede ser difícil para los pacientes, reconocerlas, manejarlas y expresarlas.
Además de familiares y amigos que le brindan todo el apoyo posible, hay personas preparadas para dar apoyo profesional y ayudar a los pacientes. Algunos hospitales tienen servicios de apoyo emocional con personal calificado para estas situaciones o entrenan a todo el personal relacionado como las enfermeras para poder dar apoyo a los pacientes. También es posible que el paciente prefiera hablar con alguien fuera del contexto del hospital. Cualquiera que sea la forma, es importante que hable con alguien y no se guarde los sentimientos. El médico tratante o enfermera le pondrán responder las preguntas sobre la obtención de servicios de ayuda y acompañamiento.
También puede ser de utilidad para otros miembros de la familia hablar con un consejero ya que el tener un familiar con cáncer siempre afecta a toda la familia.
También hay diversas organizaciones diferentes y grupos de pacientes que pueden ayudar proporcionando asistencia adicional, apoyo y asesoría general.